jueves, 30 de junio de 2011

De exigencias...

Lava tu ropa,
tiende tu cama,
no sientas,
no te enamores,
trabaja.
Búscala,
se casual,
no presiones
date a desear,
seduce,
muestra interés ocasional.
Sé prudente y honesto,
cuida comentarios y bromas,
quieres conquistarla,
no molestar.
Por cierto,
¡Aléjate!
si esta liada con alguien más.
Haz una carrera,
consigue un piso,
cuatro ruedas,
muchos amigos y
un trozo de tierra,
que con tu cuerpo
habrás de abonar.
Gana plata
y no te olvides,
ella debe ser prioridad.
Ponte a dieta,
a nadie gustan esos kilos de más.
Haz ejercicio,
compra linda ropa.
Si eres feo, finge,
arreglate,
que la imagen importa
y un engaño o dos,
son fáciles de perdonar.
Cuando despierte a tu lado,
estarán enrollados.
Será demasiado tarde
para cambiar la realidad.
No leas,
inventa algún tema pa' conversar,
los demás tampoco leen,
no lo notarán.
Se nihilista
o pairo a la deriva.
No sueñes,
confórmate con el presente.
Sé seguro de ti mismo,
las tonterías que digas,
a nadie interesan.
Confía en que eso,
no habrá de cambiar
¡Son tantas exigencias!

Prefiero mi adolescencia
y soledad.

domingo, 26 de junio de 2011

sábado, 18 de junio de 2011

Del olvido...

Noche salada,
sin limón,
sin luna,
sin ron.
Desnudo,
piel indiscreta,
húmeda,
sensible.
Lágrimas saladas,
Desconfío,
dudo,
años de descuido.
Vientre prominente,
ojo muerto,
alma desgarrada,
cúmulo de defectos.
No eres tu,
sino la aceptación,
cariño,
desenfrenada pasión.
Me gustaba pensarme valioso
a través de tus ojos.
A la luz del tiempo,
paralizado de dolor,
lo acepto:
inexacto fue ese pensamiento.
Ni nobleza ni bondad,
ni pensarme sensual
(cocinando para los dos)
confunden al espejo.
Retrato hostil,
recordatorio,
odiado, detestado,
monstruo.
Eres confirmación,
nevada en el trópico.
No hay donde huir,
el reflejo estará ahí.
No más historias,
ni fantasmas en la opera.
No más bellas,
solo esta bestia.
Silencio,
depresión,
soledad,
exilio de la modernidad.
Quedan los éxitos,
la inteligencia,
muda capacidad,
de cambiar vidas ajenas.
Que baste pues,
saber que he vivido.
que tu futuro he cambiado,
aunque el abandono sea mi pago.
Asesíname,
busca sonrisas,
orgasmos.
Niégame ¡Anda!
Mi fantasma y la duda
te habrán de alcanzar.
Que dulce, tranquila,
prodigiosa venganza.
Queden pues las letras,
analiza, disecta,
construye el caso clínico.
El olvido y yo,
somos buenos amigos.

miércoles, 15 de junio de 2011

Siendo sincero...

Siendo sincero:
Estoy convencido de ser disfuncional.
No juego a ser duro,
ni a pasar de largo.
Si me gustas, te veo.
Soy así de básico y absurdo.
No entiendo los juegos de poder amor,
¡Renuncio!
Tu puedes más que yo.
Puedes lastimarme,
conocerme,
hacerme daño.
No necesito verdades hostiles,
defensas vanales,
usadas para evitar reclamos.
No necesito defenderme de ti,
puedes entrar a mi vida,
soy yo tu regalo.
No entiendo el cortejo,
explícame cual es su sentido,
¡Me aburre! Lo encuentro vacío.
¿Para que tantos antifaces,
máscaras, cicatrices?
Me gustas,
quiero conocerte,
intimar contigo.
No necesito compartir soledades,
para eso tengo amigos,
guitarras, gatos y libros.
Estar solo es de lo más sencillo,
no doy explicaciones, no comparto,
vivo enteramente a mi ritmo.
Complicado cederte mi espacio,
acordar decisiones y camino,
dejar libertades por asumir un compromiso.
Es por definición ilógico,
negociar imponiendo los caprichos.
De tus sentimientos hacer caso omiso:
brutal acto de egoísmo.
Me importa que me ames,
pero no solo busco tu cariño.
Cuando escuche tus enojos y celos,
tristezas y gritos,
es cuando seremos plenos,
cuando realmente sabré que estás conmigo.
Quiero escucharte, tomarte en cuenta,
saberme corregido.
¡Impúlsame, exígeme ser mejor!
Para comodidades con un sofá me basta,
no te necesito.
Por eso del amor no se nada:
no te quiero como adorno,
ni como dictador asesino.
No quiero mantenerte
y usarte luego en la cama.
No quiero tener alguien con quien charlar,
para evitar estar solo y confundido.
No hermosa, yo del amor no entiendo.
Yo me entrego, soy sincero,
me desnudo desde el principio.
No para defenderme,
no para evitar tus reclamos
si acaso te he lastimado.
Solo quiero que me conozcas,
que disfrutes mi rebeldía a ser vacío.
Disculpa mi incapacidad cariño;
no sé castigar con el olvido.
Aún tengo memoria,
aún me enamoran tus ojos vivos.
No sé negarte hermosa,
obviar que para fijarme en ti,
tuve motivos.
La realidad se impone:
No sé del amor, sus reglas y juegos,
me declaro incapaz, ignorante, jodido.
¿Qué más podría decir?
Sigo estando pleno, pletórico, divertido.
Entre mis otras personalidades,
tengo muy buenos amigos.

lunes, 13 de junio de 2011

Del Dr. Freud...

Compulsión a la repetición.
Que razón tenías viejo Freud.
Una y otra ves,
caemos en el mismo error.
Manifiesto neurótico,
obsesión por la negación.
Escape suicida:
debilidad y frustración.
Sobre los libros de auto-ayuda,
¿Cuál sería tu opinión?
¿De tus alumnos?
(colegas de profesión)
que juzgan y critican al mundo,
escondidos tras su caparazón.
Cobardes profesionales,
incapaces de manejar el dolor.
Y todavía quieren "ayudar y sanar",
"construir un mundo mejor".
Egoístas racionales,
promotores de la alienación.
¡Empiecen por ustedes! Loqueros,
desnúdense y abran sus sentimientos.
Sean valientes; den el primer paso,
muestren lo esencial de ser "humanos".
¿Para qué tantas técnicas y recetas?
Si son los primeros en huir del amor.
¿De que sirve tanta filosofía,
si tienen que besarse a escondidas?
Son ustedes profesionales patéticos,
el estandarte del discurso histérico.
Sarta de disfuncionales traumados:
¡Ojalá se fueran todos al carajo!
Pero ¿Qué podríamos esperar?
cuando google es nuestro educador.
Su título vale lo mismo,
que una carta del tarot.
Tan alejados de los libros,
y tan cercanos a Dios.
Ahora vienen con discursos de optimismo,
de honestidad y aceptación.
¿Indefención aprendida?
¿Narcisismo y sublimación?
Ojala haya sido feliz el fin de siglo,
que el nuevo inicio... francamente se jodió,
Ojalá re-encontremos el camino,
viejo maestro... querido Dr Freud.

De Anna

¿Acaso mujer, es ese tu juego?
muestras tu imagen,
hermosa, dulce, intrigante,
sin revelar ningún secreto.
Ni el contorno majestuoso de tu cuerpo,
disimulado tras un élfico vestido,
Ni la intensidad de tus verdes ojos,
escondidos tras el blanco y negro.
Dos o tres mechones de cabello,
el marco perfecto de tu rostro y cuello.
labios delineados y cerrados,
censuradores a la posibilidad de un beso.
Y esa mirada intensa y fija,
que al espectador reta e incita.
Los pies desnudos,
realistas y sensibles,
sin olvidar a sus uñas
y su detalle coqueto.
Es fácil describir hadas, ninfas y deidades,
quedar atrapado en sus encantos,
en las mentiras de la imagen.
Quizá lo seas,
quizá seas esa abstracción,
sutil, delicada y efímera:
sabiduría femenina.
Seguro, el resumen resulta injusto.
No habla de tus misterios,
de tus secretos,
de las noches de pasión y lujuria,
ni de las lágrimas al despertar
sintiéndote vacía.
Si tan solo pudiera conformarme Anna,
disfrutarte en las imágenes,
en las historias que me cuento.
Pero soy humano, necesito del contacto.
Conocer lo que llena tus silencios,
los desencuentros y enfados,
las metas y los sueños.
Regálame una noche sin luna,
sin secretos o expectativas.
Una charla, tinto y brisa marina,
el encuentro de las almas,
complicidad clandestina.
Ante el abrazo estelar seamos,
honestos e irreverentes,
fugitivos y olvidados.
Cuando el alba llegue,
sabremos de la intimidad,
esa que no está en el sexo ni en las manos.
Un cariño,
dos cuerpos,
dedos, ideas y deseo
finalmente entrelazados.

sábado, 11 de junio de 2011

De sinceridades...

Podría hablar de tu diminuta cintura,
fácil a las manos, al abrazo.
Quiza hablar de tus facciones,
talladas con delicadeza y cuidado,
tersa piel en lugar de marmol.
Hablar de tus labios,
sensuales y carnoso,
primer ventana al placer,
a la humedad,
al gozo.
También de tu cuello,
altivo, elegante, hermoso.
De las esmeraldas de tu alma,
abismos pletóricos de secretos ventajosos.
Finalmente, hablar de tu cuerpo,
femenino, corvado, misterioso.
Lleno de partículas y enigmas,
de pasión y sexo alevoso.
Podríamos ahondar en los detalles,
pasar horas describiendo imágenes
sin conseguir el retrato idóneo.
Permíteme ser sincero:
Me gustas,
como me también me gustan otras,
elige tu (mujer deseada)
si serás la dueña de mis ojos.

jueves, 9 de junio de 2011

De la perfecta afrodita...

Un par de cosmopolitan después y ahí está,
el rubor en tu blanca faz,
la sonrisa desinhibida,
mirada chispeante, coqueta, divertida,
renuncia final del antifaz.
Mujer suave,
perfecta afrodita,
hilos de miel que bordean tu cuello,
que entrelazas con los dedos.
Labios carnosos, omóplatos desnudos...
deseo.
Shorts breves, pequeños, indiscretos.
Piel desnuda,
largas piernas radiantes, eternos manantiales...
anhelo.
Cierra los ojos amor,
adentrémonos en la noche y sus juegos.
Desliza un dedo por tus labios,
humedécelo,
sumérgelo por tu cuello hasta llegar al escote,
y juega con tus senos.
Sigue así, mientras te desnudo,
juego con tu cuerpo
con delicados rasguños te inundo.
Respiración entrecortada,
piernas que se abren,
caderas que buscan acomodo
tu cuerpo que clama sustento.
No hay más nada en este instante,
ni preocupaciones ni miedos;
solo lujuria y lascivia entre mis dedos.
Recorro tus pechos,
mi lengua, juguetea con ellos.
Sin paracaídas desciendo al abismo de tu sexo.
Gemidos,
tu espalda corvada,
una lengua en tus adentros.
Gritas, exiges, clamas,
frenéticamente necesitas ser penetrada
y sobre mi, dominante,
plantas la estocada.
No hay más tiempo para seducciones o jugueteos,
mueves las caderas,
te restriegas, te mueves, aceleras,
esta ves es en serio.
Ahora soy tuyo,
no hay mas lugar a donde pueda ir,
me tienes dentro, me posees,
Diosa en celo.
Cuatro orgasmos se suceden,
número rítmico, musical, acompasado..
En el último movimiento gritamos,
Tu sexo recibe esperma caliente,
y nos apagamos sincronizados,
-nuestro amor ha sido sincero-.
Te abrazo,
y lamo el sudor de tu espalda, de tus nalgas,
de tu cuerpo fino.
Duermes y renuncio al abrazo.
Sobre la mesilla,
agua, 7 crisantemos y un pedazo de mi alma,
testigos silenciosos,
pasión desbordada.
Me marcho, lento, extasiado y convencido:
esta noche he sido yo,
quien ha resultado poseído.

miércoles, 8 de junio de 2011

De pasos... (ni una gota de sangre más..)

A propósito de la marcha realizada en la ciudad de Barcelona
y simultánea a la realizada en la Ciudad de México el 8 de mayo del 2011,
para exigir un México más justo y en paz...

Pasos consecutivos
sobre el polvo catalán.
Luz cálida nos abrazó,
brisa marina ondeando las insignias.
Al otro lado de la plaza
rítmicas notas,
compases nostálgicos,
rústicos,
olvidados.
Entre nosotros,
solo murmullos,
miradas tímidas,
nostálgicas,
desesperanza y seriedad.
Cruces al centro,
símbolos del desconsuelo.
Todos estos cuerpos,
que en su origen,
fueron barro y maíz,
magueyes, pulque y mezcal,
se reunieron en el duelo,
en la indignación,
y la protesta ante el dolor.
Marchamos,
por La rambla y
rumbo al mar,
paso tras paso
marchamos.
En silencio,
enojados,
frustrados,
marchamos.
Ya no alcanzan las cifras,
no hay espacio para el recuento,
no para los hermanos
de todos nuestros muertos.
Un pie tras otro,
no ya esperando un cambio,
no con la esperanza de resultados,
sabemos,
Sr. Presidente,
que en su caso,
eso esta de más.
Solo por solidaridad,
por compromiso,
por la esperanza
de un México en paz.
Por eso marchamos,
ante las miradas curiosas,
ante el desconsuelo y el llanto,
ante las sonrisas y el apoyo,
ante la admiración de los "Mexican curios"
ante todo eso marchamos.
Aunque ya no somos los mismos,
el zacate, el maíz y el pulque,
han quedado atrás,
ya no somos esos chaneques bribones,
a la espera de hacer fiesta,
en la primer oportunidad.
Cimentando historias,
pero alejados ya de las manos,
de los abrazos de amigos y hermanos,
del peligro
y la cotidiana realidad,
no renunciamos,
ni a la voz ni al compromiso,
no huimos de ser mexicanos,
ni de nuestra responsabilidad.
La esperanza,
la lucha por un mejor lugar,
esos no se quedan atrás.
Por eso Sr. Presidente,
Barcelona
¡Marcharemos una vez más!

lunes, 6 de junio de 2011

De Perla...

Silvio dice:
"...los amores cobardes no llegan
a amores ni a historias,
se quedan alli..."
Monstruoso retrato de la incapacidad,
de la ceguera.
Si acaso me hubieses visto,
o abierto los ojos,
en fin, si me conocieras,
sabrías que no acepto,
que no puedo ser amigo,
porque no renuncio ni me rindo.
No me comprometo por momentos,
ni persigo el olvido.
A veces,
el abandono y el rechazo,
pasan una altisima factura
son mas que una bota en la cara.
Es el precio que se paga,
cuando la meta esta en lo extraordinario,
cuando el limite es lo infinito.
cuando el amor no es malbaratado.
Quiza, solo incremente mi dolor,
quiza sea más fácil resignarse,
abandonarlo.
Quiza es que no quiero,
Negar el corazón que tengo,
limitarlo a lo ordinario;
ser un hombre gris,
solo un cuerpo en el rebaño,
animal sin alma,
de los sentimientos exiliado.
Por eso no quiero amistad,
por eso prefiero el olvido,
no estoy diseñado,
para la mediania de lo cotidiano.
Puedo vivir con tu traición,
con tu renuncia,
con la cobardía,
incluso con saberme abandonado.
Pero no soportaría ni un solo día,
habiendome,
a mi mismo,
traicionado.
Suspiros finales,
de un amor cobarde.
Los futuros fracasos,
esos te los regalo.
El tiempo habrá de ponerme en otro lado.

De desencuentros...

Triste,
lenta
dolorosamente
la realidad llega.
Jugaste la ancestral carta
de la honestidad,
perfecto mecanismo de defensa,
del cobarde, del débil, del incapaz.
¿Sabes amor?
Es duro lidiar con el olvido,
con el desprecio y el desencanto.
Pero es más duro saberme insultado.
Aún quieres hacerme creer,
que respetaste nuestro tiempo,
que no buscabas desesperada,
la recompensa en lo inmediato.
Que triste debe ser vivir contigo,
cuando tu misma,
eres presa de tus engaños.
Yo no soy perfecto,
y siempre te lo dije,
tampoco pretendo serlo.
Ahórrate las críticas y juicios,
quise en ti a la pareja,
no a la terapeuta.
Si lo sé,
estoy encabronado y dolido.
¿Acaso eso disminuye
lo arpía que has sido?
Bienaventurado que aun puedo sentir,
puedo abrirme y ser lastimado;
un lujo que para ti quedó en el pasado.
Ay amor, y yo que creía
que mas allá de tus narices veías.
Lo sé, es tu incapacidad y ceguera
y sin embargo,
el precio que pago es muy alto.
Mi culpa es por haberte adorado,
por poner esfuerzo en ti,
cariñoso y cálido.
(Imbécil absurdo
que pretendió ser valorado).
Olvidemos pues
que soy un mártir.
Fue mi incongruencia,
el esperar ser amado.
12 meses, 3 sueños,
1 futuro me mantuvo
ilusionado trabajando,
solo,
en la distancia,
sin ti a mi lado.
Pude construir parte de tu camino,
soy un hombre pleno,
noble,
apasionado,
que no necesita de tu abrazo.
Tuyas serán las sonrisas,
la negación,
el optimismo histérico,
exaservado.
Yo me quedo con las lágrimas,
la nostalgia,
el duelo
y este dolor atravesado.
Cuando de sufrir se trate,
veremos quien se derrumba.
Aun en la pena,
no estoy desahuciado.
Yo no huyo ni me escondo,
no he quedado
de mis sentimientos inválido.
Quédate pues,
hermosa,
con lo tangible, con lo palpable,
con lo ordinario.
Tristemente amor,
la diferencia entre nosotros,
es que te conformas...
mientras yo lucho y vivo
lo extraordinario.

jueves, 2 de junio de 2011

De paganos...

Me gustan los paganos.
Esos que atentan y se rebelan.
Hermanos de sangre,
que no justifican sus carencias,
errores o limitaciones
a través de imaginarias quimeras,
de omnipotentes deidades.
Me gustas tu agnóstico,
que no vendes ni proclamas,
que no convences ni realizas actos de campaña.
Siglos de silencio te preceden,
de certezas, seguridad y confianza,
lejos de falsos optimismos,
de hipócritas esperanzas.
Te sabes satisfecho y pleno,
cuando de disfrutar de la vida se trata.
Me encantan los ateos,
los sin-dios, los olvidados.
Esos que no huyen, que no evaden.
Quienes visitan por las noches,
el dolor abismal y justo en la caída,
despliegan sus maltrechas alas.
Esos que temen y tiemblan
y aun así, plantan batalla.
Me gustas tu, hechicera ancestral.
Porque no callas, porque no olvidas.
Porque estás a mi lado,
a pesar de la historia,
de los tropiezos y fracasos.
Me gustas construyendo futuro,
(tú que dejas el materialismo absurdo,
el presente y sus discursos,
a los vanales del new age
a los egoístas contemporáneos).
Me gustas tu ángel caído,
que ríes y lloras,
en todos los tiempos verbales.
Que sabes que la vida es una rosa
y con lujuria abres
piernas y labios,
a su beso de pétalos y espinas.
Encontrémonos pues
hermanos de sangre,
hagamos una orgía,
sin secretos ni dioses ni avernos,
será la vida quien nos aguarde,
en el próximo aquelarre.

miércoles, 1 de junio de 2011

De las hadas del infierno...

Me gusta cuando te pintas la cara.
Cuando transformas tu cuerpo,
en un espectáculo para la masa.
Botas altas, pantalones de cuero,
pronunciados escotes, corsets o faldas.
Engáñalos mujer,
sigue haciéndoles creer que es tu vanidad
quien necesita ser recompensada.
Te sabes hermosa, mujer perversa,
y utilizas tu sensualidad como arma.
No ya para salir de cacería,
ni para someter a algún animal nocturno.
Ambos sabemos que estás harta.
No pediste tener esos hermosos senos,
ni la cintura precisa, ni la cadera perfecta.
No fuiste tu quién seleccionó
esas largas y curvadas piernas.
Por eso tu mirada está extraviada,
en cada toma, en cada noche,
en cada encuentro con gente sin alma.
Dé que te sirven los halagos o admiraciones,
conoces de sobra tu belleza.
Ninfa de fuego, si acaso alguien te entendiera.
sabrían que solo es un juego,
que usas tu cuerpo para ser admirada,
para ser olvidada.
Cualquiera podría tener un buen cuerpo,
o el accidente que sabes,
es la genética aplicada.
Te conoces y sabes que eres más que eso;
por tus ideas es que quieres ser apreciada.
Quieres sueños, pensamientos, discusiones acaloradas.
Te sabes imperfecta, aprendiz, insegura
por eso tu imagen, no es más que una vil fachada.
Hermosa mujer de negro,
agrédelos, se hostil con ellos.
Tanto más te admiren,
sabrás que solo desean tu cuerpo,
tanto más te adulen,
más lejanos estarán de tus sentimientos.
Cuán poco sabemos,
demonios siniestros,
de la soledad de tu belleza,
Cuán insensibles,
a la riqueza de tu cerebro.
Por eso doncella,
hada del infierno,
píntate la cara,
continua con este baile de máscaras,
jugando a ser mimada,
riendo en tus adentros.