Noche salada,
sin limón,
sin luna,
sin ron.
Desnudo,
piel indiscreta,
húmeda,
sensible.
Lágrimas saladas,
Desconfío,
dudo,
años de descuido.
Vientre prominente,
ojo muerto,
alma desgarrada,
cúmulo de defectos.
No eres tu,
sino la aceptación,
cariño,
desenfrenada pasión.
Me gustaba pensarme valioso
a través de tus ojos.
A la luz del tiempo,
paralizado de dolor,
lo acepto:
inexacto fue ese pensamiento.
Ni nobleza ni bondad,
ni pensarme sensual
(cocinando para los dos)
confunden al espejo.
Retrato hostil,
recordatorio,
odiado, detestado,
monstruo.
Eres confirmación,
nevada en el trópico.
No hay donde huir,
el reflejo estará ahí.
No más historias,
ni fantasmas en la opera.
No más bellas,
solo esta bestia.
Silencio,
depresión,
soledad,
exilio de la modernidad.
Quedan los éxitos,
la inteligencia,
muda capacidad,
de cambiar vidas ajenas.
Que baste pues,
saber que he vivido.
que tu futuro he cambiado,
aunque el abandono sea mi pago.
Asesíname,
busca sonrisas,
orgasmos.
Niégame ¡Anda!
Mi fantasma y la duda
te habrán de alcanzar.
Que dulce, tranquila,
prodigiosa venganza.
Queden pues las letras,
analiza, disecta,
construye el caso clínico.
El olvido y yo,
somos buenos amigos.
Te invito a visitarme... estrena mi blog :)
ResponderEliminar